Hipotiroidsmo y embarazo

Atención a la mujer embarazada y su producto.

Embarazo

El embarazo es un momento sumamente especial en la vida de la mujer. Se producen muchos cambios a nivel físico en un tiempo récord, y no siempre el cuerpo es capaz de asumirlos satisfactoriamente.

La tiroides es una glándula, situada en el cuello, por debajo de la , “la nuez de Adán”, con forma de mariposa, con dos lóbulos, uno a cada lado.

La Glandula tiroides produce hormonas que tienen una característica única en el organismo y es que en su composición entra el yodo. Hay dos tipos de hormonas tiroideas presentes en la sangre: la Tiroxina o T4 y la Triyodotironina o T3. Las hormonas tiroideas cumplen múltiples funciones. Considerando sólo las más importantes podemos citar las siguientes acciones.

Los síntomas de esta enfermedad son tan difusos que a veces incluso se pueden confundir con las molestias propias que cualquier mujer puede padecer durante la gestación. Pero hay otras señales no tan comunes que pueden servirnos de aviso:

  • Son necesarias para un correcto crecimiento y desarrollo.
  • Tienen acción calorígena y termorreguladora.
  • Aumentan el consumo de oxigeno.
  • Estimulan la síntesis y degradación de las proteínas.
  • Regulan las mucoproteínas y el agua extracelular (el líquido que rodea a las células en todos los tejidos).
  • Actúan en la síntesis y degradación de las grasas.
  • Intervienen en la síntesis el glucógeno y en la utilización de la glucosa (azúcar).
  • Son necesarias para la formación de la vitamina A, a partir de los carotenos.
  • Estimulan el crecimiento y la diferenciación.
  • Imprescindibles para el desarrollo del sistema nervioso, central y periférico.
  • Intervienen en los procesos de la contracción muscular y motilidad intestinal.
  • Participan en el desarrollo y erupción dental
Glandula Tiroides

En resumen: Las hormonas tiroideas intervienen prácticamente en la totalidad de las funciones orgánicas activándolas y manteniendo el ritmo vital (metabolismo).

Cuando la gestación se inicia la glándula tiroidea de la futura madre realiza un esfuerzo mayúsculo de adaptación. De repente se produce una mayor demanda de síntesis y secreción de hormonas tiroideas, entre un 30-50%. Ello se debe a que en las primeras semanas de embarazo el tiroides materno es la única fuente de hormona tiroidea para el feto. La hormona T4 es fundamental en el desarrollo neurológico del bebé y de la placenta que le nutre.

Es por este motivo que los criterios de normalidad son diferentes en una mujer embarazada con respecto a la población general. Y en ese momento crítico de demanda excesiva es cuando puede generarse un hipotiroidismo.

Alrededor de un 5% de mujeres desarrollan hipotiroidismo durante el embarazo. Sin embargo hay que destacar que esta incidencia se incrementa en las pacientes con diabetes mellitus gestacional así como en las pacientes que tienen familiares (hermana, mama) con este padecimiento.

Los síntomas de esta enfermedad son tan difusos que a veces incluso se pueden confundir con las molestias propias que cualquier mujer puede padecer durante la gestación. Pero hay otras señales no tan comunes que pueden servirnos de aviso:

  • Voz ronca
  • Lentitud al hablar
  • Caída de cabello
  • Piel seca, áspera
  • Síndrome del túnel carpiano (adormecimiento de las manos)
  • Confusión y lentitud de pensamiento
  • Palmas de las manos y plantas de los pies de color anaranjada

Para poder diagnosticar el hipotiroidismo bastaría con un análisis de sangre para medir los niveles de hormona tiroidea y de TSH (hormona estimulante de la tiroides).

Posibles efectos de un hipotiroidismo no controlado sobre el bebé: Posibles efectos de un hipotiroidismo no controlado sobre la madre:
  • Bajo peso al nacimiento
  • Trastornos en el desarrollo psicomoto
  • Coeficiente intelectual disminuido
  • Hipotiroidismo congénito
  • Preeclampsia (hipertensión del embarazo)
  • Aborto en el primer trimestre de embarazo
  • Parto prematuro
  • El hipotiroidismo puede continuar al menos 6 meses después del parto, en el mejor de los casos.

Pero con los controles adecuados, un diagnóstico precoz y el debido tratamiento el hipotiroidismo no afectará al bebé y la futura madre no tendrá repercusiones en su salud.

El tratamiento del hipotiroidismo no supone riesgos ni para el bebé ni para la madre, por el contrario un hipotiroidismo no controlado sí conlleva graves consecuencias.

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Fuente: http://www.cuidatutiroides.com + http://infogen.org.mx